jueves, 22 de noviembre de 2012

Nézet-Séguin patina con Schumann

Ventajas de internet: acaba Deutsche Grammophon de anunciar que Yannick Nézet-Séguin y la Orquesta de Cámara de Europa han grabado las sinfonías de Schumann, y ya tengo yo en mi disco duro multimedia (del ordenador lo paso a la tele y ahí veo las cosas) la filmación de la Primera y la Cuarta, más el Concierto para violonchelo, a cargo de los mismos intérpretes, en programa ofrecido en la Cité de la Musique de París el 2 de noviembre de este mismo año y registrado por Medici.tv. Aun vendrán otros dos conciertos para completar la integral, pero creo que no me molestaré en verlos, porque este no me ha convencido.

¿Cómo es el Schumann del director canadiense? Pues ante todo extrovertido, luminoso y vitalista, bastante rápido en los tempi, ajeno a densidades digamos “germánicas”, poco interesado por la atmósfera, por la reflexión o por la melancolía, y en cualquier caso de enorme comunicatividad. El fraseo es muy ágil e incisivo, con ataques marcados y una reivindicación del staccato frente al legato; la sonoridad es un punto rústica, concediendo además gran protagonismo a metales y percusión. Y en general hay una tendencia a poner en primer plano el esquema rítmico de la estructura, vibrante e implacable, obviando por ello el carácter orgánico del discurso musical y la atención a las transiciones.

Lo explicado en el párrafo anterior lo puedo exponer de una manera muy distinta adoptando otro punto de vista más subjetivo: este es un Schumann cuadriculado, machacón y precipitado, nulo en flexibilidad, brusco en las transiciones y escasísimo en cantabilidad, en vuelo lírico y en sensualidad; también resulta innecesariamente agresivo, amén de poco trabajado en las gradaciones dinámicas y bastante desinteresado por los matices expresivos. Un Schumann de cara a la galería, vamos, y que además va de “moderno” y “renovador” frente a las “brumas románticas”, pero que en realidad no es sino una especie de mala digestión de los Harnoncourt, Gardiner y compañía, aunque con un ropaje menos claramente historicista y cierto deseo de llegar a un punto de encuentro con la tradición.

Concretando un poco, es la Cuarta Sinfonía que abre el programa la obra que sale peor parada. No encuentro nada en ella que se salve, la verdad. El Concierto para violonchelo está algo mejor dirigido, y en él nos encontramos a un Gautier Capuçon de sonido hermosísimo –pleno, carnoso, muy rico en armónicos- que se muestra musical y por completo ajeno a los devaneos sonoros, si bien aún le falta una vuelta de tuerca para cogerle el tranquillo a la partitura. En la Sinfonía Primavera las cosas funcionan de manera irregular. Los movimientos extremos no me interesan, por precipitados. El Larghetto no está mal, porque sabe no ser solo contemplativo, sino ofrecer también un carácter anhelante de lo más adecuado. Y el Scherzo, rústico y vibrante, es quizá lo más convincente de toda la mediocre velada. Mediocre para mí, claro: el público aplaudió a rabiar. Los discos venderán bien.

9 comentarios:

Andnate moderato dijo...

Una pregunta off-topic: ¿ha publicado ya el sello CSO la Tercera de Prokofiev con Muti?

Gracias y saludos.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Qué casualidad, precisamente hoy me he estado acordando de esa Tercera.

El disco llegó a estar anunciado por CSO Resound: creo que lo vi en una página japonesa. De esto hace ya dos o tres años. Parece que al final no lo van sacar, y es una lástima porque es la mejor Tercera que he escuchado (tengo la transmisión radiofónica, y además la disfruté en directo, en Londres, en una gira europea de Muti/Chicago). Qué rabia.

jmfurtwangler dijo...

No he podido escucharlas. ¿Ha escuchado las de Chailly? (últimas con Leipzig en Decca, edic. Mahler). Me encantan.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Sí, he escuchado la grabación de Chailly, y la verdad es que me ha irritado. Estas versiones de Nézet-Séguin van por parecida línea, así que le recomiendo que las escuche, porque puede disfrutarlas más que yo. De todas formas, gracias por la recomendación.

Como curiosidad, mis interpretaciones favoritas son las de Celibidache, aunque le falte la Primera. También me gustan mucho los ciclos de Barenboim y Szell, y algo menos el de Kubelik en Sony (el de DG no lo conozco).

jmfurtwangler dijo...

Dentro de mi jerarquía de preferencias están Sawallisch y Szell. Las de Savallisch (EMI) tienen un poco mejor sonido (creo), a pesar de la remasterización de las de SZELL en CD, creo que por segunda vez (personalmente las he bajado, archivos APE,sin pérdida, y no sé...buen sonido pero no de los mejores para esa época).Los dos directores gozan, además, de dos orquestas portentosas, la que era para muchos la mejor de Europa (Staatskapelle de Dresdem), no sé ahora, y de Cleveland poco hay que añadir.
No obstante el ciclo de Chailly reconozco que me gusta, sobre todo una cuarta buenísima que también la tengo en un DVD (seguramente no es la misma del CD)con el concierto de Schumann por Argerich (ahora está en Bluray también). Lo recomiendo.
No me encantan las famosísimas interpretaciones schunmanianas de su "admirado" Gardiner, y le recomiendo, sin embargo, la segunda por su otro tambien "admirado" Herrewegue. No tiene la fuerza de Gardiner pero la claridad y equilibrio (para mi gusto)del primer movimiento, sin perder por ello la gracia ni el sentido del discurso, es pasmosa.
No he escuchado a Barenboim ni a Bernstein (los otros grandes en estas obras), si a Kubelik cuyo ciclo en Sony (Radio de Baviera)parece más equilibrado y seguramente es preferible al de DG (Filarmónica de Berlin). En cualquier caso Sawallisch y Szell están un peldaño por encima, absolutamente por todo, incluso por el bello sonido (no entro ya en la calidad) de sus extraordinarias orquestas; superior, SI, SI, a los berliner con Kubelik.
Me gustaría saber su opinión sobre la famosa 4ª de Furtwangler del 54 (DG The Originals), puesto que he leido por ahí que empieza a haber alguien que la cuestiona como la indiscutible que siempre se ha considerado.
Saludos y disculpe por la extensión.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Hola. De la integral de Sawallisch me gusta mucho la Primera, el resto menos. El ciclo de Bernstein en Viena no me parece tan flojo como dicen algunos; de hecho es uno de mis preferidos, y solo encuentro que flaquea la Cuarta. La recreación de esta sinfonía por Furt es inmensa, no sé quién la puede discutir a estas alturas.

Quiero aclarar que Gardiner y Herreweghe son músicos que me gustan mucho en otros repertorios. En Bach, por ejemplo, pero no solo ahí: el Elgar del británico me parece senscional.

Gracias por las aportaciones.

jmfurtwangler dijo...

Fernando.
Aclarado lo de Gardiner y Herrewegue, en cualquier caso quería imprimir cierta dosis de humor. Sabe usted, no obstante, que por ahi fuera, parece ser que el ciclo Schumann de Gardiner es de los más considerados. Un ciclo muy completo con la 4ª grabada en las dos versiones. No sé si confesarle que me encanta su nuevo ciclo Brahms, con unos complementos de obras vocales (raras) absolutamente geniales en la interpretación con ese insuperable coro que dirige.
Creo haberle leido en el artículo más atrás , o personalmente he sacado la conclusión (corrijame si me equivoco)que Chailly y Nezet-Seguin siguen una línea vivaz, alegre, equilibrada,con interpretaciones desenvueltas pero sin el poso ni la esencia del romanticismo germánico (he entendido esto, a modo de resumen).
Bien, reconozco que me gusta este tipo de Schumann, toda vez que veo en sus sinfonías el espíritu de Haydn y Mozart trasladado el S XIX. Añado, al mismo tiempo, que en estas obras, más que en niguna otra, prefiero el equilibrio interpretativo a caballo entre lo "apolineo y dianosiaco" (definiciones copiadas de Fernando L.V-M.), donde las interpretaciones de Szell-Sawallisch y, un poco por debajo Chailly, cumplen perfectamente.
Una omisión: Había dicho más atrás que no conocía el Schumann de Bernstein. Falso. Tengo el DVD con las 4 sinfonías con la W.P.O. editado por DG. Sólo las escuché una vez. La imagen no es buena, pero las interpretaciones son oro molido, dentro de su concepto romántico. No sé si son las mismas del CD o no, seguramente serán otras aunque de la misma época, como pasa respectivamente con sus Beethoven y Brahms con la misma orquesta, también en CD y DVD.
Celibidache.-
Con Munich (EMI) escuché su 4ª, buenísima, pero para mí fuera de estilo por lo expresado anteriormente. Hace muchos años cayó en mis manos un CD ARKADIA, con la 2ª, al mando de la orquesta de la RAI. Ese si que era un Schumann absolutamente referencial, con una jobialidad donde todavía no había hecho acto de presencia el mistisicmo de su última etapa.
Bueno, me he vuelto a extender.Disculpas nuevamente.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

No hay problema con la extensión de los comentarios, pero me temo que no puedo contestarlos con la rapidez y extensión que desearía, ya que estoy (estamos todos los que nos dedicamos a la enseñanza) en unas fechas con mucho trabajo.

Efectivamente, Chailly y Nézet Séguin hacen un Schumann con poco que ver con la tradición digamos "densa y centroeuropea". Si a usted le gusta, pues adelante. Comprendo que por ello le satisfaga el Brahm reciente de Gardiner. A mí todo lo contrario, como es lógico.

Las Sinfonías de Schumann por Bernstein/Viena creo que son exactamente las mismas en CD y DVD. Ya le digo que me gustan bastante.

Cierto que el Schumann de Celi/Múnich está fuera de estilo. ¡Como todo lo que hizo el rumano en sus últimos años! Pero a mí me parece genial. Saludos.


jmfurtwangler dijo...

Si, de acuerdo. Es un honor para mi, no obstante, que usted conteste o comente mis apreciaciones. Si en ocasiones no puede o no lo cree oportuno tampoco es necesario que lo conteste todo.
Muy agradecido de todas formas.