viernes, 12 de octubre de 2012

Bodrio monumental en el Monumental

Para acceder ayer jueves 11 de octubre al Teatro Monumental tuvimos que soportar un chequeo de objetos metálicos en el hall y poco después ser obligados a abandonar dicho espacio por un simpático encargado de seguridad bajo la amenaza de dejarnos fuera del concierto. El motivo, la asistencia de la Reina a la entrega del XXIX Premio reina Sofía de Composición Musical. No sé si fue por lo fastidioso de dichas medidas o por el progresivo desafecto de la sociedad española hacia la monarquía, pero lo cierto es que quienes estábamos en la sala esperando el inicio del concierto recibimos a Su Majestad con una manifiesta frialdad: pocos fueron los que aplaudieron o se levantaron de sus asientos.


La obra en cuestión era Mandalas, del coreano Hong-Jun Seo (1978), página de marcado carácter expresionista y evidente extroversión decibélica dentro de un lenguaje digamos que "moderno ma non troppo". En cualquier caso la opción estética adoptada es lo de menos: a mi entender, se trata de bodrio monumental en la que cuatro o cinco fórmulas más vistas que el tebeo se alargan de manera artificial hasta alcanzar los quince minutos de rigor para desesperación del oyente. La interpretación a cargo de la Orquesta Sinfónica de la Radio Televisión Española y su nuevo titular, Carlos Kalmar, me pareció irreprochable.

Relativa decepción el Concierto para Violín nº 1 de Shostakovich, tanto por parte de la batuta como por la del solista. El maestro uruguayo hizo sonar francamente bien a la formación madrileña, pero -ya desde el arranque de la página- mostró su falta de sintonía con la obra: el primer movimiento careció de la densidad y negrura deseables, el segundo fue superficial y por momentos sonó equivocadamente alegre y jovial, la Passacaglia arrancó sin la grandeza trágica debida y el final resultó más vistoso que otra cosa. Frank Peter Zimmermann, en otras ocasiones gran violinista, hizo gala de un sonido sin la corporeidad suficiente y sustituyó la densidad dramática de los pentagramas por cierta tendencia a la blandura, incluyendo el abuso de los portamenti. Solo en la tremenda cadenza empezó a comprometerse en lo expresivo, poniendo toda la carne en el asador en un final de virtuosismo arrollador que le granjeó un enorme triunfo entre el respetable. No logré identificar la propina barroca.


Más convincente la interpretación de esa enorme obra maestra que es la Quinta Sinfonía de Prokofiev, aun con serias irregularidades en la administración de tensiones y más de  una caída en el efectismo. A destacar como Kalmar planteó el Andante inicial con amplitud, sin la precipitación de otros directores mucho más renombrados, y como acertó al ver la obra más desde la negrura que desde un planteamiento épico. Hubo además muy buenos detalles en el Allegro marcato y un cierto vuelo lírico necesario para no convertir la obra en una mera sucesión de ritmos y decibelios. La orquesta sonó -o eso me pareció a mí- bastante menos bien que en la primera parte. En definitiva, una solvente y apreciable interpretación digna de  un concierto de abono de una orquesta de segunda. Nada más.

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PS. Leo en la crítica de J. L. Pérez de Arteaga (versión completa) que la propina de Zimmermann fue el Andante de la Sonata BWV 1003 de J. S. Bach. Shame on me.

PS2. Como RTVE pone ha puesto el vídeo a disposición de todos nosotros, aprovecho para insertarlo en esta entrada por si alguien quiere ver el concierto. Mucho ojo: no corresponde a la sesión en la que estuve yo presente, sino a la del día siguiente.


3 comentarios:

elcharli92 dijo...

"Moderno ma non troppo". Sublime jajaja XD
Coincido contigo en lo que comentamos ayer, el Shostakovich me decepcionó, pero sin embargo creo que en Prokofiev Kalmar hizo sonar a la orquesta más empastada, idiomática y sobretodo, más comprometida en lo expresivo (aunque como dices, no pasase de lo correcto a lo bueno). Pero lo que me llegó a cabrear fue el distanciamiento expresivo en Shostakovich, sobre todo el los movimientos primero y tercero.
En general me lo pasé bastante bien en el concierto, a pesar de los errores señalados, ya que no he escuchado muchas veces a una orquesta en directo y se agradece bastante la verdad.
Tengo que decirte también, que me has parecido un tío cojonudísimo, no cambies nunca XD
Al Boris al final no podré ir, ya que a la mañana siguiente me tengo que levantar a las siete para ir a clase de piano, y el sábado tengo que estudiar un huevo.
Por cierto, ¿Cual era la versión que me recomendaste de "Boris" con el acto polaco? Es que se me ha olvidado XD
Respecto a lo que hablamos sobre la relación entre músicos y críticos, ¿Soy un músico raro entonces por haceros caso y teneros en cuenta? Jajaja XD
Por último, sólo decirte que tienes un nuevo amigo en Madrid, la próxima vez que vengas me avisas y nos vemos de nuevo, que se me quedaron un montón de temas en el tintero XD
¡Un saludo!

elcharli92 dijo...

Por ciero, que soy Carlos Asensio López, es que aparezco con este nick XD

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Carlos, por favor, déjate de elogios hacia mi persona que no me gustan nada.

Coincido en tu valoración del concierto. Una pena que no vinieras al Boris, pues aunque muy discreto de nivel era una oportunidad para que conocieras la obra; yo fui con una amiga que también se acercaba a ella por vez y primera y que, reconociendo los desequilibrios de la interpretación, se lo pasó bastante bien.

La versión discográfica tan interesante de la que te hablé es la de Semkow, en EMI,protagonizada por Talvela. A ver si nos vemos en otra ocasión :-) Hasta entonces, saludos,