sábado, 23 de enero de 2010

El burlador de Jerez, ossia, il dissoluto non punito

Mis denuncias en este blog (enlace), como era de esperar, no han servido de nada, y los jerezanos debemos otra vez sufrir la vergüenza de ver cómo las críticas de las funciones del Villamarta las sigue escribiendo -cuando le dejan- José Luis de la Rosa, bajo su habitual pseudónimo "R.D.", en Diario de Jerez (enlace). Qué quieren que les diga, no me parece de recibo que se implique de semejante manera, y menos aún para -como en él es habitual- elogiar indiscriminadamente, una persona que canta en el coro del teatro, aunque en esta ocasión concreta, la mediocre producción propia de Don Giovanni a cargo de Francisco López que se acaba de reponer, no suba al escenario.

Una persona que, en su por lo demás encomiable esfuerzo -como presidente de la asociación La Arcadia- por organizar actividades diversas en torno a las óperas representadas y por editar los correspondientes libretos bajo patrocinio de -no casualmente- Diario de Jerez, se codea continuamente con los artistas implicados en los diferentes títulos operísticos. Una persona que ve cómo en su casa entra con regularidad dinero del teatro jerezano, toda vez que su esposa fue escogida hace tiempo como regidora de las producciones líricas. Y una persona que va presentándose -lo hizo al menos, que yo sepa, en el Maestranza y en el Palau de Les Arts- como “relaciones públicas” y/o “responsable de comunicación” del tenor jerezano Ismael Jordi, que ha debutado como Don Ottavio en esta producción y que recibe en el texto, cómo no, unos cuantos elogios.

Si cosas tan graves ocurrieran en el vecino Maestranza más de una firma pondría en evidencia semejante desvergüenza. Si ocurriera en el Real, el escándalo sería mayúsculo. Pero nadie dice nada, porque ocurre en el Villamarta, un teatro pequeño, que está realizando un asombroso esfuerzo por salir adelante en medio de la crisis... y cuya conservadora programación lírica, dicho sea de paso, levanta muchas menos ampollas que la "germanófila" de Pedro Halffter o la "eslavófila" de Antonio Moral.

Y por favor, que no me venga la señora directora del teatro jerezano diciendo que ella no tiene nada que ver con lo que se escribe en la prensa, entre otras muchas cosas porque Diario de Jerez es patrocinador de su temporada. Mientras tanto, buena parte de las críticas que reciben sus espectáculos no son más que una bochornosa burla al aficionado. Una burla que parece no va a recibir su merecida punición.

4 comentarios:

vicentet dijo...

El problema de los Pueblos-ciudades es que se pone la cultura en manos de cuatro catetos q no saben decir shostakovich y que sus musicos de cabecera son Luis Cobos y la opera mas larga que han oido son los cortes de arias de alguna pelicula.Es asqueroso,pero a los que vivimos en estas ciudades no nos queda mas remedio que aguantar como podamos,y evitar la lectura de sus articulos vergonzosos y palabreria sacada de algun marie claire.

rafa dijo...

Viboras son viboras , uds. son VIBORAS. Deje de Hacer daño y tratarnos de pueblerinos que si algunos son catetos. los son en primera persona y son Uds. Señores mios.

FLV-M dijo...

Daño lo hacen quienes, escribiendo bajo pseudónimo, acostumbran a mentir descaradamente en beneficio propio y/o de sus amiguetes. Recompensa les caerá.

Eso sí, han aprendido bien la lección de los políticos: la única salida que tienen es acusar a quienes se atreven a descubrir públicamente su tremenda desvergüenza.

Por mi parte, no pienso callarme: ya he guardado suficiente silencio, durante años, ante lo que estaba ocurriendo en Jerez.

vicentet dijo...

Vuelvo a reiterarme en lo dicho. Los catetos de los pueblos siempre sois iguales, y os vendeis por una entrada.Aparte que cuando se organiza un concierto medianamente interesante por vuestros politicuchos siempre las entradas quedan en manos de gente que no tiene ni idea de musica y aplaude en cada movimiento,pero son amigos.
cultura y pueblo andaluz son palabras incompatibles, y desde Huelva, ciudad en la que vivo, lo digo muy claro: la cultura esta en manos de gente que no tiene ni puñetera idea.