viernes, 11 de septiembre de 2009

El Brahms de Pedro Halffter: de lo mediocre a lo sensacional

No me apetece nada escribir sobre la Sinfónica de Sevilla, por cierto agravio comparativo que me ha sentado bastante mal (qué le voy a hacer, uno tiene su orgullo) y me ha terminado de corroborar qué tipo de plumífero es el que gusta por allí: el mismo que en el Villamarta. Pero bueno, los de mi tierra no consiguieron callarme la boca y tampoco lo van a conseguir estos. Así que a lo mío.

El concierto inaugural de la XX Temporada de Abono, tras una bonita (demasiado “bonita”) recreación de la Ritirata Notturna de Madrid (Boccherini/Berio, claro) se consagró íntegramente al autor del Réquiem Alemán. En su dirección del Concierto para violín, Pedro Halffter quiso ofrecer un Brahms otoñal y lo que le salió fue un Brahms plano, flácido y mortecino. Claro que la culpa del terrible sopor que desprendía la interpretación no fue mayormente suyo, sino de un Ilya Gringolts de sonido canijo y ratonero que, no siendo un violinista desdeñable, se mostró incapaz de hacer justicia a la monumental partitura. Mal.

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Movimientos primero, segundo y cuarto del Cuarteto con piano, lógicamente en la orquestación de Schönberg, fueron por el contrario espléndidos. No sólo Haffter consiguió extraer de la ROSS (pese a que los violines estuvieron bastante ácidos) ese peculiar sonido que requiere el compositor, sino que además paladeó la partitura con una sensualidad, una voluptuosidad y un vuelo lírico admirables.

Claro que el Andante con moto fue mucho más allá: a mi modo de ver, el mejor Brahms que se ha escuchado en el Maestranza desde aquella Cuarta de Celibidache del 92 que llegó a humedecerme los ojos. Tales fueron el grado de rigor estilístico, belleza sonora, concentración de batuta e implicación emocional que alcanzó el titular de la ROSS. Desde luego, superó con creces la recreación de Simon Rattle (que aborda la obra desde un punto de vista mucho más festivo y mucho menos lírico) comentada en este mismo blog (enlace).

Por cierto, que Pedro Halffter acaba de grabar la obra con la Filarmónica de Gran Canaria para Warner. Cuando salga, disco a tener, sin la menor duda. Y qué músico más irregular y desconcertante es este señor. En fin.

1 comentario:

Ursulino dijo...

Solo comentar que para la segunda parte se habia ido parte del aforo. Esta claro que en Miarma city solo interesan novenas de beethoven y chimpun variados.
Respecto a la interpretacion,pues lo de Berio se lo podia haber ahorrado,porque la obra no tiene el menor interes.El concierto estuvo entretenido pero lo cierto q este violinista no tiene lo que se pueda decir un sonido nitido y envolvente.
De la segunda parte, solo puedo decir que fue gloriosa, en especial el ultimo movimiento.Que cantidad de cosas nuevas aportó Halfter a las versiones ya conocidas.(rattle,von dohnanyi). la quinta de Brahms se mostró poderosa, amplia, sensual...El publico aplaudió gustoso.