En principio, todos los registros corresponden a las filmaciones que se han ido publicando en la plataforma Stage+ con soberbia imagen 4K. Algunas de ellas han salido en Blu-ray, obviamente con calidad de imagen inferior. Sin embargo, cotejando las fechas encuentro dos diferencias.
Sinfonía nº 1: febrero 2026 el CD, marzo 2026 la filmación.
Sinfonía nº 3: abril y mayo 2026 el CD, agosto 2021 la filmación.
Lo de la Primera no parece un cambio sustancial. Lo de la Tercera sí va a mayores, porque son cinco años de diferencia y en vez de a Violeta Urmana en el CD tenemos a Wiebke Lehmkuhl. No he escuchado este registro, a decir verdad, pero del resto en este blog había comentado todos y cada uno excepto el último, la Sinfonía nº 8 que se ofreció el pasado mes de mayo en el mismo sitio y con la misma orquesta con que Leonard Bernstein realizara sus dos míticos registros –audio y vídeo, en días diferentes y solistas vocales no idénticos– allá por el año 1975. Lo he visto esta misma tarde.
No soy precisamente un especialista en la Sinfonía de los mil, una obra que ma aburre de manera considerable. Solo he escuchado los registros de Abravanel, Bernstein/Londres, Solti, Haitink, Tennstedt, Maazel/Viena, Sinopoli, Colin Davis, Nagano, Boulez, Chailly/Lucerna, Dudamel y Mäkelä, aparte de los dos de Bernstein con Viena antes referidos. Este de Nelsons me ha gustado mucho. El primer movimiento no ofrece la suficiente claridad, cosa que diría que es misión imposible habida cuenta del galimatías mahleriano, pero sí que posee mucha fuerza expresiva: las líneas se encuentran muy bien tensadas y la sinceridad se pone por encima de los decibelios. Se me ha hecho llevadero, lo que es decir mucho. Los coros congregados, entre ellos los imprescindibles Niños Cantores de Viena, funcionan de manera medianamente satisfactoria, pero las solistas femeninas lo pasan bastante mal en la franja aguda. No es culpa de ellas.
La segunda parte comprende nada menos que una hora de música. Toda la introducción orquestal me ha parecido un prodigio: no solo hay misterio sino también ansiedad, tensión y un tremendo sentido teatral, quizá más que en resto de las interpretaciones que he escuchado. La orquesta, tratada con mano maestra, está divina y se implica hasta al fondo en la expresión. Los solistas varones lo hacen bien, particularmente el tenor Benjamin Bruns. Cuando la música se pone en plan Adagietto a Nelsons se le va la mano: se podía haber ahorrado algunos portamentos. Luego la cosa se va arreglando, aunque a veces se siente que el maestro podría ir algo más despacio para evitar lo pimpante de algunos pasajes. Las señoras, aquí más cómodas vocalmente, realizan una notable labor, siendo de destacar a la mezzo Tamara Mumford. La batuta va diseñando muy bien las tensiones y galvaniza de manera portentosa a las inmensas fuerzas congregadas hasta alcanzar un final incandescence a más no poder. La toma es francamente buena para tratarse de una obra como la que se trata, pero aun así recomiendo subir el volumen en la sección conclusiva para que aquello suene como tiene que sonar. Por cierto, jamás había sido filmada la Sofiensaal con esta calidad de imagen y belleza.
Copio y completo a continuación las notas ya publicadas anteriormente sobre cada una de las interpretaciones:
Segunda (julio 2018): muy personal, mayormente apolínea, siempre de alto nivel, pero sin toda la coherencia expresiva deseable, sobresaliendo por su movimiento conclusivo (reseña). (8)
Sexta (agosto 2020): de menos a más, sin amaneramientos y directa al grano, echándose de menos un mayor grado de locura para luego triunfar por todo lo alto en el sublime Andante moderato y en el Finale (reseña). (9)
Tercera (agosto 2021): soberbia labor técnica y óptica admirable que apuesta por la máxima intensidad eliminando toda la insufrible dulzonería que en esta música siempre está al acecho (reseña). (10)
Quinta (agosto 2022): lírica y apolínea, pero más intensa que sus filmaciones anteriores con Berlín y Lucerna, y por ende magnífica, siendo particularmente destacable la claridad del Finale (reseña). (9)
Séptima (enero 2023): interpretación "vienesa" que se aparta de visiones expresionistas para explorar todo el potencial lírico de la obra. No arrebata, pero interesa mucho (reseña). (8)
Cuarta (agosto 2023): sensacionales los movimientos pares, desiguales los impares por cierta falta de unidad interna y alguna tendencia a la frivolidad, aun siempre destilando enorme belleza sonora (reseña). (8)
Novena (agosto 2024): la mejor de toda la historia del disco, así de claro. Una síntesis de todas las visiones posibles expuesta con técnica y belleza superlativas (reseña). (10)
Adagio de la Décima (agosto 2025): una hermosísima y perfecta labor de síntesis (reseña). (9'5)
Primera (marzo 2026): excepcional respuesta orquestal para una interpretación que va de menos a más y que necesita mayor ironía, pero que ofrece el mejor Finale que recuerdo (reseña). (9)
Si tenemos en cuenta los vídeos, Nelsons parece haber firmado el ciclo Mahler de más alto nivel medio de las últimas décadas, pero como Primera y Tercera son diferentes en los CD, hay que esperar a escuchar esos audios. Mientras escribía estas líneas he pinchado algunas cosas de la Nº 3 y detecto blanduras que, lo he comprobado, antes no estaban. ¿Ha estropeado el ciclo Nelsons con la nueva grabación? Me permito recomendarles una cosa: no se compren los CD. Salen caros, mientras que en Stage+ tienen ustedes lo mismo, o casi lo mismo, incluyendo las imágenes.

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