Ir al contenido principal

Decepcionante Novena de Bruckner por Muti en Chicago

Una lástima que una orquesta de la calidad de la Sinfónica de Chicago y un maestro de la  categoría de Riccardo Muti hayan realizado tan escasos registros comerciales en los últimos años, insuficiencia solo paliada por los lanzamientos que con cuentagotas va realizando el sello CSO Resound para dar cuenta de la nueva titularidad de la formación norteamericana. Es así como nos llega ahora esta Novena Sinfonía de Anton Bruckner registrada en público en junio de 2016 que, la verdad sea dicha, nos deja con un sabor agridulce en los labios.


No me malinterpreten: esta es una buena interpretación, incluso por momentos muy buena. Lo que ocurre es que decepciona para salir de la batuta de quien sale. Muti sabe hacer sonar a la orquesta de la manera adecuada, es decir, con esa bruma bien entendida y con esa densidad típicamente centroeuropea que esta música necesita, equilibrando cada una de las familias con un empaste prodigioso y consiguiendo una perfecta polifonía; por ende, sin caer en la trampa de recrearse demasiado, ni en lo puramente sonoro ni en lo expresivo, en la brillantez que ofrecen los gloriosos metales de la formación. También sabe planificar tensiones –nada de brusquedades ni de fortísimos precipitados: todo se desarrolla con perfecta lógica– y frasear las melodías con esa cantabilidad que tan bien conoce por ser enorme director de ópera. Y el dominio de la dinámica es asombroso: repárese en cómo están tratados los pizzicati que vienen a continuación del gran clímax del arranque. Pero falta sintonía con eso que anda "más allá de las notas", es decir, con el contenido de la música.

El primer movimiento se desarrolla de manera un poco neutra, sin que los clímax resulten del todo terroríficos ni las melodías alcancen toda la emotividad posible. Sé que esto es  una percepción completamente subjetiva, pero no encuentro otra manera de explicarlo: desde el punto de vista meramente técnico, la recreación es irreprochable. En el scherzo el que el maestro se mueve muy a gusto desatando las furias del más allá sin perder el control, aunque cosas aún más implacables se han escuchado: Solti con la misma orquesta, sin ir más lejos. El trío no me ha gustado tanto, pues aunque el tratamiento de las maderas es de una carnosidad realmente atractiva (¡y qué manera de diseccionar todas las líneas!), las melodías resultan en exceso nerviosas.

El gran fiasco llega con un Adagio más bien aséptico, incluso dicho de pasada. Muti apenas se implica en la música. Parece no sentirla ni en un sentido ni en el otro, es decir, ni desde el horror ante el más allá ni desde la religiosidad más o menos confiada. Faltan garra dramática y carácter visionario, como también sensualidad y vuelo poético. Tampoco es que la toma sonora, con relieve pero no del todo clarificadora, está a la altura de las circunstancias.

Supongo que no hace falta decirlo: también en Chicago, Carlo María Giulini consiguió resultados aplastantemente superiores en su grabación para EMI. Y el mismo director ofreció más tarde con la Filarmónica de Viena en Deutsche Grammophon el que no es solo el mejor Bruckner de la historia, sino uno de los más importantes discos de música clásica jamás realizados.

Comentarios

Sergio ha dicho que…
Estoy completamente de acuerdo contigo. La adquirí esperando bastante más de lo escuchado. Lástima.

Entradas populares de este blog

La Heroica de Giulini en Los Ángeles

He repasado la Heroica beethoveniana que registró Carlo Maria Giulini al frente de la Filarmónica de Los Ángeles para Deutsche Grammophon en noviembre de 1978, esta vez en la descarga en alta resolución que, con toma sonora que ya era espléndida antes y ahora llega a deslumbrar, circula desde hace poco por la red. Confirmo mi idea inicial sobre la misma: una muy notable interpretación en la que hay cosas interesantísimas, pero globalmente no a la altura de quien fue uno de los más grandes maestros del pasado siglo.


Cierto es que la elegancia, la naturalidad y la claridad son asombrosas –revelador juego de maderas en el movimiento inicial, sin ir más lejos–, pero a mi modo de ver parte de la recreación se ve lastrada por una extraña blandura, sobre todo en el primer tema del referido Allegro con brio y, sorprendentemente, en un Scherzo dicho con elegancia y con la misma admirable depuración sonora de la que el maestro italiano hace gala a lo largo de toda la obra, pero escaso de la fue…

Sinfonía nº 40 de Mozart: discografía comparada

Actualización 30.IV.2020

Esta entrada fue publicada originalmente el 20 de febrero de 2013.

Ha añadido reseñas de las grabaciones de Klemperer'62, Böhm'76, Menuhin, Brüggen'10, Herreweghe, Rattle'13, Harnoncourt'13, Barenboim'15, Savall,  Nelsons y Minasi. He vuelto a escuchar la de Kubelik, a la que le he bajado la puntuación del 10 al 9 realizando algunos cambios en el comentario.

___________

La Sinfonía n.º 40 en sol menor, K. 550, penúltima de las que escribió, salió de la pluma de Mozart en 1788, esto es, algo más de tres años antes de la muerte del genial compositor salzburgués. Independientemente de la popularidad de su celebérrimo primer movimiento, su fama está plenamente justificada por la manera en la que se alcanza una comunicatividad sincera e inmediata a través de un grado supremo de belleza formal y con pleno respeto a las formas clásicas. Dicho de otra manera: esta partitura alberga un doliente drama en su interior que está narrado a través de l…

Hay que frenar a VOX

VOX es un monstruo. Es el MAL, con mayúsculas. El MAL normalizado, cotidiano, aceptado y hasta aplaudido por nuestros familiares, amigos y compañeros de trabajo. Colándose por las rendijas de la democracia –muy imperfecta, y por ende con numerosas grietas– con la intención de destruirla. Los regímenes totalitarios nunca se han impuesto exclusivamente haciendo uso de la fuerza. A veces, incluso, esta no les ha sido necesaria. Han ido cangrenando poco a poco los diferentes estratos de la sociedad aprovechando las insuficiencias del sistema, recurriendo a las consignas más primarias (NOSOTROS frente a ELLOS, la PATRIA, etc.), manipulando la realidad –la historia pasada y el presente– mediante análisis tendenciosos y, sobre todo, nutriéndose del miedo. Miedo a lo que es "de fuera", miedo a "lo distinto", miedo a que en un contexto de crisis tengamos que ser solidarios en lugar de velar cada uno por "lo nuestro". No hay que irse demasiado atrás, no es impresci…