sábado, 6 de junio de 2026

De lo peor de Abbado: Tchaikovsky con Argerich

Me decía ayer alguien que trabaja en el Villamarta que, literalmente, yo no tengo que estar opinando de todo. Sospecho que esa persona anda dolida por lo que escribí del mamarracho del Don Giovanni. Contesté que yo puedo hablar de lo que considere oportuno en mi ámbito personal, en el que se incluye este blog, y debería haber añadido que por el teatro jerezano andan demasiado bien acostumbrado, desde que lo reabrieron, a que las críticas en la prensa oficial sean única y exclusivamente muy positivas. Parece que esas firmas sí que pueden opinar.


En fin, como habrá quienes sigan diciendo que le doy mucha caña a los artistas locales, dejaré bien claro que la caña se la doy a quien considero oportuno, que tengo ya muchos años a mis espaldas (¡ando ya preparando la jubilación!) como para andarme con paños calientes. También me puedo permitir poner a caer de un burro a los grandísimos. Por eso traigo aquí una grabación a la que acabo de volver y que me ha irritado una barbaridad, mucho más que cuando la escuché por vez primera: Concierto para piano nº 1 de Tchaikovsky por Claudio Abbado, la Filarmónica de Berlín y Martha Argerich, un registro efectuado en vivo por DG en 1994 con sonido bastante mediocre: ni siquiera el audio que procede del SACD japonés de Esoteric suena del todo bien.
 
Creo que es de lo peor que le he escuchado al milanés, y que marca uno de los puntos más bajos de la irregular carrera de un director que siempre estuvo lleno de talento. Aquí no hay por dónde cogerlo. El primer movimiento resulta expeditivo y vulgar, entregándose el maestro a los grandes contrastes dinámicos cortados a hachazos. Delicadísimo y aséptico el segundo, con violonchelo más bien blandito seguramente por indicaciones del director. El tercero es un horror: difícil hacer las cosas de manera más precipitada, espasmódica y zafia, un monumento al mal gusto que parece levantado por un director de tercera fila.

Así las cosas, Argerich es más Argerich que nunca. Extrovertida, nerviosa y felina a más no poder, escandalosa a ratos, la de Buenos Aires puede correr todo lo que le da la gana -tremenda la sección central del Andantino, por lo hablar de la precipitada y demoníaca coda que cierra la obra- sin control alguno, descargar toda la electricidad imaginable y, cuando quiere, destapar el tarro de las esencias: en la cadenza hay cosas reservadas a los más grandes.

¿Mi versión favorita? La de todo el mundo: Celibidache con Barenboim. Tampoco está nada mal la que hicieron juntos Kissin y Karajan.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que escribe este crítico español es una opinión muy minoritaria dentro de la discografía de ese concierto. Y eso no la vuelve inválida, pero sí conviene ponerla en contexto.
Llama "de lo peor de Abbado", acusa al director de vulgaridad, precipitación y mal gusto, y considera el tercer movimiento un desastre. Al mismo tiempo, reconoce que Martha Argerich tiene momentos de genialidad extraordinaria, especialmente en la cadenza del primer movimiento.
El problema para su tesis es que esta grabación lleva décadas siendo muy apreciada por numerosos críticos y aficionados. Por ejemplo, una reseña de BBC Music Magazine la calificó con la máxima puntuación y habló de una química especial entre Claudio Abbado y Martha Argerich, destacando la electricidad, la forma y el dramatismo de la interpretación.
Más aún, los crítico David Hurwitz y Jed Distler, de Classics Today, la consideran una "grabación de referencia" del concierto.

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Pos vale. Está en streaming. El lector puede escucharla, comparar y sacar sus propias conclusiones. Pero yo tengo que decir lo que opino, no lo que se supone opina la mayoría. Si no, este blog no tendría sentido. En cuanto a Hurwitz, ejem...

Pablo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fernando López Vargas-Machuca dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Wink55 dijo...

Creo que en Gramophone dicen justo lo contrario y la BBC advierte que la grabación de Kissin es la que hay que evitar. Usted criticó la de Lang Lang con Barenboim y Carrascosa la considera excelente. Está claro que las opiniones son muy variables. También me sorprende que diga que ese disco se escucha mal porque el sello 4D de DG tiene unas tomas espectaculares. Pero también Carrascosa dice que la grabación de Sokolov del primer concierto de Chopin tiene muy buena toma de sonido y a mí no me lo parece. Lo que sí me gusta es que cada crítico explique por qué considera tal grabación excelente, luego que cada uno elija.
Que les moleste a los del Villamarta sus críticas es normal pero con las detalles que dio de la representación de la ópera, yo opinaría como usted y no me importaría nada lo que dijesen.
Pase una buena tarde de domingo, le recomendaría el disco de Kantorow con la sonata n2 de Brahms, ese pianista toca y transmite como pocos. Pero quizás a usted no le guste. Un saludo

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Uf, gracias por la recomendación. Estoy deseando meterle mano a fondo a las sonatas de Brahms, que las tengo muy olvidadas.

La valoración de las tomas de sonido es muy compleja, porque depende muchísimo del equipo de música que se tenga. Por eso mismo yo nunca pongo puntos al sonido. El de este disco DG sí que es abiertamente malo. Rarísimo, pero lo es. A mí ese Tchaikovsky de Lang Lang y Barenboim cada día me gusta menos en interpretación y en grabación. Curioso.

Manuel Pérez de Rozas dijo...

Yo, considerando todos los factores [pianista, calidad del acompañamiento orquestal, sonido] para el 1o de Tchaikovsky recomendaría sin duda la versión de Emil Gilels, la Sinfónica de Chicago y Fritz Reiner, sonido stéreo RCA de los ‘50, sensacional.
Yo comparto que ese disco DG del 94 no es de lo mejor ni de Argerich ni de Abbado, y el sonido es regular, sí.
Abbado en Berlín insistía mucho en grabar en vivo, pero el sonido de muchos de esos discos es mediocre. Por ejemplo sus Mahler de Berlín, pues eso…
Luego llegó Rattle, también grabando mucho en vivo, y el caso es que los discos suenan muchísimo mejor. Compré la caja Warner de 45cds de Rattle en Berlín y el sonido en general es buenísimo, nada que ver con Abbado/DG….sin ir más lejos hoy le he escuchado Ein Heldenleben y la 4a de Bruckner y suenan como si fueran discos de estudio [hablo de los cds de Rattle/Warner].

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Tengo que publicar una comparativa de este concierto. Lo de las grabaciones de Abbado en Berlín para DG... Pues como lo de Barenboim en Chicago para Warner: los ingenieros estuvieron regular. Efectivamente, luego con Rattle se grabó bastante mejor. Es cosa del sello: a Abbado EMI sí le grabó bien en Berlín.

Manuel Pérez de Rozas dijo...

Ya que sale el tema de Hurwitz, sin ir más lejos deja bastante a caer de un burro esa caja de Rattle y la verdad es que está un rato bien—> los Gurrelieder, la 2a y la 9a de Mahler, el ciclo Brahms, las Sinfonías de París de Haydn…todo muy válido, obviamente siempre hay versiones más satisfactorias pero no hay un disco malo, incluso la Carmen aunque la Kozena/ Madame Rattle es una improbable gitana sevillana pero el disco se puede oir

Fernando López Vargas-Machuca dijo...

Es que a Hurwitz le encanta epatar al personal: que si Furtwängler está sobrevalorado, que si el Elgar de Du/Pré/Barbirolli es una pesadez... Tiene sus gustos definidos, ciertamente, porque lo que le van son las interpretaciones muy dinámicas y un punto escandalosas, pero lo que más le va es llevar la contraria con opiniones escandalosas.

canariasesmusica dijo...

Yo agradezco mucho siempre las discografías comparadas, pero también es cierto que hace muchos años dejé de guiarme por los críticos discográficos, especialmente los de las revistas. Tanto a Ritmo como a Scherzo se les ve el plumero de lejos. Lo mismo pasa con Diapason, Gramophone y BBC Magazine. Cuando observo que un crítico puntúa sistemáticamente con la máxima valoración a un mismo artista, tiendo a desconfiar porque estoy convencido de que hay una componente personal muy fuerte que eleva, inconscientemente (supongo) el numerito asignado. Lo de Hurwitz hay que cogerlo siempre con pinzas. Es divertido escucharlo porque es como muy exagerado con todo y, por tanto, sus valoraciones hay que aceptarlas con reservas. Me pasa lo mismo con la IMDB, la base internacional de cine. Normalmente hay mucha basura con puntuación muy alta y obras maestras que están con el aprobado justito o algo más. En definitiva, cada uno tiene orejas y, supuestamente, oídos para escuchar. Otra cosa muy distinta es la atención que se preste a las audiciones y la capacidad para valorarlas. Lo de los equipos de música es otra cuestión a tener en cuenta. Yo tengo un equipo medio con amplificador Cambridge Audio, lector SACD Marantz, B&W Nautilus y subwoofer B&W PV1, plato Technics 1500C y un Mac mini con el software Audirvana para escuchar los archivos de alta resolución. Hace unas semanas me acerqué a un punto limpio para tirar escombros de la reforma de mi casa y encontré un Pioneer SX-580 y unas columnas Fischer. He llevado todo a un técnico y puedo confirmarles que el sonido es infinitamente mejor que todo el equipo mío que me ha costado un dinero, una transparencia, una dinámica, una presencia... asombrosa. Como se suele decir, sobre gustos no hay nada escrito. Saludos.

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